miércoles, 2 de octubre de 2013

Disfraces culinarios ,camuflajes, etiquetas y la historia de una berenjena que jugaba a ser un pulpo...

Comenzando Octubre, con el Otoño recién estrenado tengo yo un espíritu aventurero y juguetón que no se puede aguantar ,así que aplicándolo a lo culinario (también) hoy te traigo una receta muy sencilla, rica-riquísima y perfecta para jugar a las adivinanzas y  comprobar como a menudo las cosas  no son lo que parecen a simple vista. Las cosas ,las situaciones, las personas...En el mundo en general y en el mundo de la gastronomía y la cocina esto está bien claro ¿no crees?
Hace un par de días subía a mi página de Facebook la imagen que puedes ver a continuación proponiendo a los que me siguen a través de esta red social que adivinaran que era lo que veían en dicha imagen .
Si, si ,exactamente la primera de las respuestas a mi pregunta fue : -Pulpo, es pulpo con alguna verdura... - Después ya se habló de que podían ser higos, calabacines y ¡Bueno! me pusieron este post ( llevaba tiempo rondando por mi cabeza)  en bandeja , oye.


Efectivamente la capacidad camaleónica ,los distintos aspectos que pueden ofrecer los alimentos si los manipulas en una dirección o en otra, la extraordinaria cualidad de camuflaje que tienen siempre me ha fascinado y me sigue fascinando. El poder  aliarme con ellos y jugar a los disfraces despistando o ¨engañando ¨ a mis comensales más rígidos en sus preferencias culinarias y sentir su grato sobresalto al degustar algo que solo habían contemplado y  que previamente habían etiquetado con afirmaciones del tipo : - yo de esto no como que no me gusta- nunca como ... - eso no sabe a nada...-  no me gusta el aspecto que tienen los... - 

En fin ,generalmente argumentos que tiene más que ver con un  prejuicio aprendido y también la falta de curiosidad a la hora de experimentar sabores nuevos o variantes del mismo alimento.
Comprobar como con productos y alimentos sencillos, simples y
asequibles podemos lograr verdaderas exquisiteces culinarias
y disfrutar con ese arte del camuflaje o el disfraz culinario
consiguiendo que  muestren un aspecto diferente 
a menudo mucho mas atractivo y apetecible  o simplemente diferente al original  ,es una actividad, casi una actitud, que me resulta altamente gratificante y ¡la practico mucho!

A veces (ya te confesé esa relación tan intimista que tengo los alimentos ) intuyo que ellos se divierten mostrándonos sus diferentes vertientes sensoriales : ,aspecto, sabor, textura, aroma e incluso sonido dependiendo de como los tratemos. Cuando vaciaba la pulpa de las berenjenas protagonistas de este post y las contemplaba provocadoras con su aspecto cefalopédico además de partirme de risa con los comentarios de mi hija (acertadísimos por otra parte) volví a tener conciencia de este hecho extraordinario y sin embargo tan cotidiano. Si no te has parado a observar estas cosas cuando cocinas ,te lo recomiendo. Es muy entretenido y además si jugando a los disfraces culinarios consigues vencer los prejuicios o reparos de tus comensales (o los tuyos) ya es la bomba la cuestión.
¡Te recomiendo la experiencia, se pasa bárbaro y te quedas de un bien...!



La receta que hoy te presento nos viene al pelo como ejemplo de los argumentos anteriormente expuestos y si encima tienes como observadora culinaria a mi hija Daniela o similar  ,entonces las pruebas son concluyentes, te lo digo...
-Mama,ya sabes que no me gustan  las berenjenas ,tan negras y con ese amargor...-
-Mama, ¡que grima como están las berenjenas cocidas...parecen  pulpo o  calamar blandengue! -
-Mama, yo ese potingue con queso y hierbas no me lo como, puaggggg!!!-
-Mama ,menos mal que las vas a freír...-
-Mamá, ¡Uy si parecen chulas  como las de calabaza !
-Mama, ¡que doraditas están las tortitas estas  !¿se pueden probar? -
-Mama, puedo repetir?  ¡Anda que ya me vale...! Nada que ver con lo que yo pensaba ...la pinta no me gustaba pero nada ,de nada...-
-Mama, ahora las berenjenas ya me gustan a pesar de que a veces  jueguen a ser pulpos blandengues -



Ingredientes:
4 Berenjenas medianas
1 huevo grande
100gr de queso rallado (el emmental le va muy bien)
2 cucharadas grandes de maicena
Media cucharadita de bicarbonato
Un par de cucharadas de nata espesa
Sal y pimienta blanca
Albahaca fresca picada
Aceite de oliva virgen para freír.

 Preparación:

Lo primero que debes hacer es hervir las berenjenas( bien lavadas y cortadas a la mitad en sentido longitudinal) en abundante agua con sal. Una vez estén blandas , retiras , dejas enfriar y vacías la pulpa con una cuchara y con cuidado. Esa pulpa (escurres el exceso de agua que suelta) la trituras con minipimer o batidora eléctrica y reservas.
Procedes a mezclar el huevo ligeramente batido con las dos cucharadas de maicena ,el bicarbonato , la sal , la pimienta blanca molida y las dos cucharadas de nata espesa Por ultimo le añades el queso rallado y las hojas de albahaca fresca bien picadas. Dejas reposar la mezcla 15 minutos a temperatura ambiente y ¡lista para comenzar el momento fritura! . El aceite para freír que sea de oliva virgen extra y que esté caliente pero no rabioso . Vas depositando en la sartén ( ayudándote con una cuchara sopera )porciones de la mezcla en forma de pequeñas tortitas que dorarás por ambos lados.  Tendrás preparada la fuente con su papel absorbente para eliminar exceso de aceite de la fritura. Están riquísimas crujientes y calentitas estas tortitas o chulas de berenjena sin acompañamiento ninguno, ahora también está claro, que una salsa de miel y mostaza o una salsa de mango y curry le van de locura. Yo en esta ocasión opte por la salsa de mango deliciosa de la que te pasaré receta un día de estos. No obstante te diré que la puedes comprar en el super  bajo el nombre de salsa de mango y curry y está más que aceptable.
Esta receta también la puedes hacer con calabacines o con calabaza  y está estupenda pero realmente ese sabor peculiar de la berenjena (siempre que te guste ,claro) lo cambia todo. Me declaro fan incondicional de la berenjena con permiso del calabacín que es mi favorito ,no se me vaya a mosquear...








 
¡Disfrútala tanto como yo!

¡Ah! , se me olvidaba decirte
 que lo mismo que te propongo el no etiquetar de antemano las comiditas o dejar que su aspecto te mediatice  , hagas lo mismo en lo que se refiere a la vida en general .Como decía aquella canción maravillosa de Rubén Blades   LA VIDA TE DA SORPRESAS, SORPRESAS TE DA LA VIDA...