lunes, 14 de octubre de 2013

Sin ajo no hay paraiso (ajo confitado)

Estoy yo por la labor de promocionar los productos y alimentos más básicos y colocarlos donde deben de estar, si señor. Por ejemplo : el ajo. ¡ como es el ajo por favor! Soy muy pero que muy fan del ajo y no me repite nunca ...más bien le repito yo a el  porque ¡mira que lo utilizo!
No se tu pero yo no me imagino la vida sin el, culinariamente hablando. Si, si no exagero nada de nada imaginas un sofrito sin ajo, un guiso sin ajo, un pil-pil sin ajo, un adobo sin ajo , un alioli sin ajo, una ajada (¡ay la ajada!) sin ajo, un escabeche sin ajo, una sopa de ajo sin ajo, un pescado al horno o a la plancha sin ajo... y así sin parar....? Que horror ¡no lo quiero ni pensar!

El allium sativum, vamos el ajo de toda la vida, es una maravilla y hay que reconocerselo. No te voy a hablar de los beneficios para la salud y esas cosas que los tiene y muchos ,vamos a quedarnos con su indiscutible protagonismo entre fogones  La receta que hoy te traigo es un básico de mi fondo de cocina y no quiero que pases ni un día más sin hacerla tuya. ¡Verás las alegrías que te da y como enriquece,alegra y da sabor y fuerza a innumerables preparaciones!

Sencilla y fácil a más no poder y encima de amplio uso, muy
"  resolvedora " que es cualidad importantísima en la vida y en la vida culinaria,  también.
Así que vamos al tema del rico ajo confitado al horno porque en el horno también se puede confitar,claro .Siempre que preparo esta receta aprovecho que tengo encendido el horno para otras preparaciones y así no tengo la sensación de estar despilfarrando electricidad gratuitamente que me da mucha rabia la verdad ( en este país el temita eléctrico se las trae) así que experimentos con los vatios :los justos.  
Lo primero es conseguir unos buenos ajos. A mi me gusta el ajo blanco pero si prefieres el morado,  oye,  no te prives. Verás,  una vez que decidas cuantos ajos quieres preparar y teniéndolos a mano no tienes más que hacerte con un buen aceite de oliva virgen extra y papel de plata . Esto es todo lo que necesitas.



Las cabezas que vayas a preparar que sean  enteras y sin pelar. Eso si, dale un corte en sentido horizontal como ves en la foto, después será todo más fácil,  ya veras. 


Un chorro de aceite de oliva virgen extra rociará las cabezas(tampoco te pases) que no es cuestión de que naden en aceite .Ya le pondrás más después.



Doble hoja de papel de plata para hacer un paquete y cerrarlo cómodamente (como cuando asas una patata ) y ¡al horno!
En el horno una media hora aproximadamente (190º). Si atraviesas el paquete con una aguja sin dificultad alguna ¡están listos!
Con manopla o ayudándote de dos paños ,abres el paquete(a mi me gusta tanto que siempre que hago esta maniobra me parece que estoy abriendo un regalo) . Una vez abierto vas cogiendo las cabezas guante o manopla en mano y empiezas a exprimirlas .¡Que gustazo ver como sale esta pasta mágica y sabrosona! Con paciencia y habilidad(todo es acostumbrarse) lo aprovecharas todo dejando secas las pieles.



Esta pasta de ajo maravillas después de aplastarla con un tenedor es un tesoro que debes de guardar en un frasco esterilizado cubierta de aceite de oliva virgen extra y algún complemento para alegrar más el asunto. Debes dejarla reposar tres o cuatro semanas antes de proceder a utilizarla ya que gana muchísimo. El aceite será perfecto para aliñar ensaladas o verdura cocida por ejemplo o para utilizarlo en guisos o arroces o para unas sabrosas  tostadas mañaneras... Una vez abierto ,se conserva en la nevera durante bastantes días...si te dura.

Suelo preparar unas cuantos frascos de cada vez y cuando veo que la reserva va quedando escasa ¡zas! me pongo al tema aprovechando el típico momento horno. Si eres impaciente puedes disfrutar de esta delicia sin respetar el tiempo de reposo. Estará riquísimo pero ,francamente, no es lo mismo.



En esta ocasión le incorporé un poco de limón encurtido (siempre tengo un par de botes en mi despensa y en este enlace puedes ver como prepararlos) y¡ la fiesta del ajo confitado con ese toque cítrico maravilloso está montada!
Con alguna hoja de laurel, tomillo o con corteza de naranja está soberbio .Unas bolitas de pimienta no le estorban nada  y la versión con  bayas de enebro le dan  un toque diferente y exquisito. ¡Pon tu imaginación y tu paladar en marcha! Elige el complemento o prepara diferentes versiones para poder vestir tus recetas según la ocasión y el producto. Yo tengo debilidad por el tema cítrico .No me digas que estos limones encurtidos con ajo confitado no tienen un aspecto delicioso?






Los usos que puedes darle a tus ajos confitados al horno son muchísimos ,te lo digo. Por supuesto como base para sofritos, adobos, para enriquecer una sopa(la de ajo,por ejemplo) guiso o salsa ...para acompañar pescados al vapor o a la plancha...con carnes y aves...
Aquí tienes algunas sugerencias muy simples y no por ello menos exquisitas para que te des una idea. Ya ves: una simple pechuguita de pollo a la plancha con su pasta de ajos confitados parece otra cosa ¿no? Un cachelito con su toque de ajo confitado...una rebanada de pan rico tostado con su ajo confitado...En fin ,ya lo comprobarás y repetirás ,seguro que repetirás.

 


 


Lo tengo claro, oye y se me llena la boca al decir : 

 SIN AJO NO HAY PARAISO

¿Tu que opinas?