martes, 9 de junio de 2026

Atún rojo marinado con huevos fritos y patatas chips



Un plato que me encanta y que sabe a casa —y más concretamente a casa gallega— es el que lleva huevos fritos, patatas y zorza.

Esta trilogía culinaria es auténtico patrimonio emocional gallego además de estar absolutamente maravillosa.

Mientras preparaba este plato que hoy te traigo , pensé que, en el fondo, aquello tenía algo de zorza … pero marinera.

Una especie de “zorza del mar” preparada con atún rojo en lugar de taquitos de carne de cerdo y con un “adobo diferente”, ya que en vez del clásico aliño de ajo, aceite y pimentón lleva un marinado propio del tartar de pescado.

El atún rojo, con un aliño delicioso, unido a unos huevos fritos con puntilla y unas patatas chips de las buenas —en mi caso opté por dos fantásticos productos de mi tierra: los huevos de Pazo de Vilane y las patatas chips de Bonilla a la Vista— crea una combinación sencillamente espectacular.

De esas que obligan a cerrar los ojos un segundo cuando todo encaja… y sonreír de pura felicidad.

Y sí, claro que sí: un buen pan para rematar la jugada es absolutamente imprescindible.

                 Ingredientes

  • 500 g de atún rojo muy fresco

  • 4 cucharadas soperas de salsa de soja

  • 4 cucharadas soperas de AOVE (aceite de oliva virgen extra)

  • 1 cucharadita de café de aceite de sésamo

  • 1 cucharada sopera de mostaza a la antigua

  • 1 cucharada de postre de miel de caña

  • 1 cucharada sopera colmada de cebollino fresco picado

  • Ralladura de una lima

  • Pimienta negra recién molida

  • Huevos de gallinas felices (yo utilicé Pazo de Vilane)

  • Patatas chips (yo opté por Bonilla a la Vista)

                      Preparación

Cortar el atún rojo en pequeños dados con un cuchillo bien afilado.

En un bol aparte, mezclar la salsa de soja, el AOVE, el aceite de sésamo, la mostaza a la antigua, la miel de caña, el cebollino fresco picado, la ralladura de lima y un poco de pimienta negra.

Añadir el atún y mezclar suavemente para que quede bien impregnado del aliño. Tapar y dejar marinar en frío unos 30 minutos.

Mientras tanto, freír los huevos procurando que la clara quede bien hecha y crujiente en los bordes, formando una buena puntilla, mientras la yema permanece cremosa.

Servir el atún acompañado de los huevos recién fritos y unas buenas patatas chips. ¡Un auténtico espectáculo y una felicidad máxima  ! 

                                                                             

                                 




      

Mira qué cosa más rica y apetecible…¿De verdad te vas a resistir a prepararlo?



                   ¡Hasta pronto my friend !                                           

sábado, 23 de mayo de 2026

Espárragos blancos a la florentina

En el post anterior te propuse una receta de espárragos trigueros a la manera de la Toscana. Y sí, en Italia la combinación de espárragos con huevo y queso es muy apreciada y muy típica de esta región tan hermosa.

Lo mismo pasa con las espinacas. Su presencia es tan habitual que incluso existe el término culinario "a la florentina" para referirse a platos que incluyen esta verdura, a menudo acompañados de salsa bechamel o/y queso. Es el caso de la receta de hoy ,my friend.  

Fue Catalina de Médici, natural de Florencia, quien al casarse con Enrique II de Francia llevó consigo a la corte francesa ciertas costumbres ligadas a la mesa y a la gastronomía italiana, además de su conocida afición por las espinacas y los espárragos. Estamos hablando del siglo XVI y del pleno Renacimiento.Sin embargo, fue en Francia donde terminó consolidándose la receta de espárragos “a la florentina”, llamados así precisamente por el origen florentino de Catalina.La técnica —con bechamel incluida y gratinado final— es claramente francesa, aunque el alma y la inspiración de la receta han sido y siguen siendo profundamente italianas.

Una receta deliciosa para preparar con espárragos blancos frescos o con espárragos verdes trigueros . También lo podemos hacer con buenos espárragos en conserva pero sin duda en temporada vale la pena optar por el producto fresco .

Y vamos con la receta en mi caso y para esta ocasión ,utilizando espléndidos espárragos blancos frescos de Tolosa de Duero en Valladolid . Estos espárragos están en temporada y son una maravilla gastronómica que me encanta disfrutar en casa . 

                                                              Ingredientes 

* Espárragos: espárragos blancos gruesos pueden ser frescos cocidos en casa  o de conserva extra ( 8/ 10 unidades) Si los consigues frescos ,tienen que pelar cada pieza para eliminar la corteza leñosa y la base  Se pelan muy bien con un pelador de hortalizas poniéndolos de pie y de arriba hacia abajo librando la yema del espárragos. Se cuecen en agua hirviendo con sal entre 15 y 20 minutos según calibre . Antes de cualquier preparación conviene sacarlos bien  con papel absorbente. 

* Espinacas: 400g de espinacas frescas.

*Queso: 50g de queso Parmesano ,Gruyère o Emmental rallado. Si te gusta el toque  ahumado un San Simon da Costa es perfecto . 

*Para la Bechamel: 30g de mantequilla, 30g de harina, 400ml de leche, sal, pimienta y nuez moscada.

                                                      Preparación

La base de espinacas (El origen italiano)En una sartén con un chorrito de aceite o un poco de mantequilla, saltea las espinacas frescas hasta que reduzcan su volumen. Escúrrelas muy bien para eliminar el exceso de agua . Salpimienta y añade una pizca de nuez moscada

La Bechamel (La técnica francesa)Derrite la mantequilla en un cazo, añade la harina y cocina un minuto sin dejar de remover.Vierte la leche poco a poco mientras bates con varillas para evitar grumos.Cocina a fuego lento unos 8-10 minutos hasta que espese. Ajusta de sal y pimienta.

En una fuente para horno, extiende la cama de espinacas salteadas.Coloca los espárragos blancos bien secos encima de las espinacas.Cubre generosamente con la salsa bechamel.Espolvorea el queso rallado por encima.

Una pequeña variante que me gusta hacer es preparar directamente la bechamel de espinacas .Lo que hago saltear brevemente las espinacas ,picarlas y añadirlas en los últimos minutos de cocción de la bechamel . Así obtengo una bechamel de espinacas que utilizo de base para los espárragos y también para cubrirlos.  Introduce en el horno en función gratinar (200°C) durante unos 12 minutos, hasta que la superficie esté dorada y forme una costra crujiente.

Está receta deliciosa la puedes preparar no solo en temporada de espárragos cuando puedes conseguirlos frescos si no también en cualquier momento del año utilizando espárragos en conserva de los extra. Por supuesto también puedes utilizar trigueros en lugar de blancos . 








Y como en esta casa nos gusta viajar… pero también volver, aproveché parte de la receta para preparar una pequeña versión galleguizada en forma de tosta.

Pan crujiente, una base de espinacas con bechamel , un buen espárrago blanco y abundante queso San Simón da Costa fundiéndose por encima al hornear .Toque de pimentón de la Vera picante y ¡listo ! Italia, Francia y Galicia compartiendo mesa. Y la verdad… el resultado no pudo ser más delicioso. Mis tres cocinas de referencia juntas ¡Pura Felicidad ! 



¡Hasta pronto ! 

miércoles, 20 de mayo de 2026

Espárragos trigueros a la manera de la Toscana en sartén



 



Los espárragos trigueros en la Toscana, conocidos localmente como asparagi selvatici, crecen de forma silvestre en los campos y su periodo de recolección es primaveral y muy corto. Quizá por eso son tan valorados.
A la hora de preparar espárragos en Italia —tanto trigueros como blancos— existen muchísimas recetas:en  risottos, lasañas, salteados con pasta ,en cremas , frittatas...
La receta que hoy te traigo es sencilla y deliciosa. En ella utilizaremos espárragos trigueros que, aunque no proceden de la Toscana sino de España, están preparados tal y como podrías saborearlos en cualquier pequeño pueblo toscano en primavera.
Eso sí, resueltos de una forma más directa y sencilla, porque aquí todo sucede en una sola sartén.
Por eso, podríamos llamarla y yo así lo hago, espárragos a la manera de la Toscana en sartén 


                     Ingredientes

*Espárragos trigueros un par de manojos libres de la base leñosa 

*AOVE (aceite de oliva virgen extra)

*Sal

*Pimienta negra recién molida

*Parmigiano Reggiano en lascas o un Grana Padano (10O gr) 

Huevos ( un par de ellos por comensal) 

                           Preparación

Lavar los espárragos, cortar la parte leñosa y secarlos bien.

En una sartén amplia, añadir un buen chorro de AOVE y saltear los espárragos, moviéndolos para que se doren ligeramente por todos los lados.

Unos 3–4 minutos por cada lado.

Salpimentar.

A continuación, añadir un vaso  de agua, tapar y dejar que se estofen a fuego medio-suave durante unos 10–12 minutos, hasta que estén tiernos y jugosos  .Y aquí empieza la magia: destapar, añadir lascas generosas de Parmigiano y cascar los huevos directamente sobre los espárragos y el queso . Un poquito más de queso y  tapar de nuevo.En un dos o  tres minutos el vapor hará su trabajo: el queso se funde y los huevos se cuajan .La clara debe quedar hecha y la yema, cremosa.

Destapar, sonreír,relamerse … y servir inmediatamente.

Te aseguro que serás feliz .Yo, cada vez que los preparo, me traslado inmediatamente a la Toscana… y eso, para mí, es maravilloso. 







                ¡  Hasta pronto my friend ! 

               






viernes, 24 de abril de 2026

Lattaiolo: la dulce sencillez cremosa de la Toscana

 


El Lattaiolo nace en la Toscana rural, en la cocina de campo y de casa. Su nombre viene de latte (leche), y ya dice mucho: es un postre donde la leche es protagonista absoluta.

En origen, no era un postre de fiesta, sino un dulce de diario en casas campesinas. Lleva ingredientes básicos —leche, huevos y azúcar— y no puede ser más sencillo.

El Lattaiolo toscano es muy parecido a nuestra leche asada: misma base de leche, huevos y azúcar, con pequeñas diferencias según la tradición (en la Toscana a veces se le incorporan pasas). Podría decirse que es la misma receta contada en dos idiomas.

Yo estoy encantada porque, como ya te dije en otras ocasiones, en otra vida fui italiana nacida en la Toscana… así que me apetecía que esta receta estuviera en mi blog . Además, es un claro ejemplo de esas recetas que transforman lo sencillo en algo especial.

Podría decirse que el Lattaiolo está entre un flan y un pudin, pero no encaja del todo en ninguna categoría. No es flan (no lleva caramelo e incorpora un poquito de harina) y tampoco es un pudin clásico. Es algo intermedio, muy propio de la tradición italiana.

Su textura es suave y cremosa, ligeramente firme, con cuerpo pero delicada. El profundo sabor a la leche, los toques cítricos, la canela y el punto de nuez moscada lo perfuman y le dan presencia.

Es también un postre de tiempo: de horno lento, de reposo, de comer frío… un postre que necesita esperar y que, precisamente por eso, se disfruta más.

Es un postre tranquilo. De los que no compiten ni impresionan. De los que saben a campo y a casa. De los que se disfrutan y se recuerdan. Quizá porque no intenta ser nada que no es. O quizá porque, como tantas cosas importantes, está hecho con buenos y sencillos productos que solemos tener en casa.

Está hecho con mimo y sin complicaciones. Siempre sale igual y nunca defrauda si se sigue el proceso paso a paso.

¡Vamos pues con la receta!

                          Ingredientes

1 litro de leche entera (mejor fresca de botella)

6 huevos

150 g de azúcar

1 cucharada sopera rasa de harina

Corteza de naranja

Corteza de limón

1 palo de canela

Una pizca de nuez moscada

Una pizca de sal

Preparación

Calentar la leche con las cortezas, la canela y la nuez moscada. Retirar del fuego cuando empiece a hervir. Tapar, dejar infusionar, colar y dejar enfriar completamente.

Mezclar el azúcar con la harina y añadir a los huevos (ligeramente batidos). Batir suavemente y colar la mezcla.

Incorporar poco a poco la leche fría y colada a la mezcla de huevos.

Verter en un molde de cake forrado con papel vegetal.

Hornear al baño maría a 170 ºC durante unos 70 minutos. Debe quedar cuajado, con un ligero temblor en el centro.

Enfriar completamente, primero a temperatura ambiente y después en la nevera, sin desmoldar, un mínimo de cuatro o cinco horas (mejor de un día para otro).

Desmoldar en una fuente y espolvorear azúcar glas por toda la superficie. Servir entero o en porciones. Acompañado de frutos rojos es una auténtica exquisitez.





Ahora que en la Toscana también es primavera, me apoyo en la Emococina y me imagino en un día de campo en cualquier rincón del Valle del Chianti, disfrutando de una buena porción de Lattaiolo acompañado de frutos rojos… ¡Felicità máxima! . 

Abro los ojos y regreso a la primavera do Val Miñor, en Galicia —el sitio de mi recreo—, y me preparo para disfrutar de uno de esos momentos en los que la Tranquilidad Alegre se concentra en un postre. 

Es primavera, my friend: en la Toscana, en España, en tu casa…

¿No te apetece un Lattaiolo?



                 ¡ Hasta pronto my friend ! 







viernes, 3 de abril de 2026

Cake salado de Provenza(receta familiar)

       


Está receta que preparaba a menudo meu pai Javier tenía que estar en este blog,  my friend.¿Cómo no iba a estarlo con la cantidad de alegrías culinarias que me ha dado?

La he sacado directamente de su libro manuscrito de recetas (mi joya culinaria más preciada) y hoy te la traigo para que puedas disfrutarla tú también.

Así que prepárate para hornear un cake salado en un momento muy francés y con actitud provenzal. Te traigo dos versiones de la misma receta: modo cake entero o modo de pequeños muffins individuales. Dependiendo de la ocasión puedes optar por una u otra forma . 

                                            Ingredientes

3 huevos grandes de gallinas felices

150 ml de leche entera

100 g de mantequilla

150 g de harina (tamizada, por supuesto)

1 sobre de levadura tipo Royal

100 g de queso rallado (emmental o gruyère)

1 calabacín pequeño

Medio puerro grande (parte blanca)

1 zanahoria grande rallada

Medio pimiento rojo

Un puñado de aceitunas negras sin hueso 

1 cucharada colmada de hierbas provenzales

Sal y pimienta negra

                                                   Preparación

Precalienta el horno a 180º. En un cuenco mezcla los huevos con la leche y la mantequilla derretida.

Bate bien el conjunto. Añade la harina y la levadura y remueve hasta obtener una masa suave.

Incorpora el queso rallado, las hierbas, la sal y la pimienta. Vuelve a mezclar.

Añade las verduras crudas, bien picaditas y ligeramente pasadas por harina para evitar que se vayan al fondo durante el horneado.

Vierte la mezcla en un molde rectangular para cake o terrina y hornea unos 45 minutos  mientras cantas con Edith Piaf.

Déjalo enfriar, aunque la tentación sea fuerte. Córtalo con un cuchillo suave y mirada intensa y disfrútalo mientras exclamas con convicción un “Oh là là” bien sonoro.

Sírvelo con un buen queso o con un paté (o con los dos), una copa de vino y un completo desdén hacia el reloj. ¡Pura felicidad! . A una tabla de buenos embutidos le va de lujo  y a ciertas conservas de pescado como una sardinas en Aove o una ventresca de atún ni te cuento .

También puedes preparar la vistosa versión individual en forma de muffins o pequeños flanecillos  (ideal para brunch, merienda o aperitivo)

Solo tienes que cambiar los moldes y el tiempo de horneado.

Coloca cápsulas de papel en un molde rígido para muffins o usa moldes de silicona.También sirven los ramequines.

Rellena cada hueco solo hasta 3/4 de su capacidad.Horneado:precalienta a 180ºC. En moldes individuales estarán listos en unos 25 minutos.

De cualquier forma estarán riquísimos my friend . Es una receta muy sencilla con sabor a Francia que te puede hacer muy feliz . 







              









¡Hasta pronto !

sábado, 10 de enero de 2026

Pez espada a la siciliana



El pez espada (pesce spada) es uno de los grandes protagonistas de la cocina siciliana, especialmente en la costa oriental de la isla, en zonas como Messina, Catania y Siracusa. Durante siglos, el pez espada fue un pescado abundante y popular, cocinado de forma sencilla por los pescadores y sus familias nada más llegar a puerto. La cocina siciliana, marcada por la necesidad y por el respeto absoluto al producto, aprendió pronto que este pescado no necesitaba disfraces, bastaban tomate, ajo, aceite de oliva y hierbas para realzar su sabor .

Hoy sigue siendo un plato cotidiano en Sicilia, presente tanto en casas como en trattorias familiares. No es cocina de fiesta ni de ceremonia, sino cocina de verdad, nacida del puerto y del mercado, donde el pez espada se cocina el mismo día 

Este plato resume  la identidad de la cocina  siciliana,una cocina que mezcla historia, paisaje y sencillez y que demuestra que, cuando el producto es bueno, menos es más. Los ingredientes muy propios de la cocina mediterránea hacen que el pez espada se convierta en un bocado jugoso y repleto de saborazo.

Yo lo probé en la hermosa Cefalú una noche mágica siciliana con el mar de fondo y desde ese momento supe que la receta iba a estar en este blog ... y aquí está.

                                                                                                          

             

                                                     Ingredientes y Preparación 

*4 rodajas grandes de pez espada( tres centímetros de grosor ) 

*200 g tomates cherry

*2 dientes de ajo libres de gérmen

*40 g alcaparras (bien desaladas)

*40 g aceitunas deshuesadas

*orégano 

*Albahaca fresca 

*Aceite de oliva virgen extra

*Un chorrito de vino blanco seco

*Guindilla seca (muy poca)

*Sal y pimienta negra

*Perejil fresco

*Ralladura de limón


En una sartén amplia, calienta aceite de oliva.

Añade el ajo laminado y una pizca mínima de guindilla.

Cuando el ajo empiece a bailar (sin dorarse), continúa.

Incorpora los cherry cortados por la mitad.

Saltea brevemente para que suelten jugo pero mantengan forma.Añade alcaparras, aceitunas , orégano y albahaca ligeramente picada

Riega con el vino blanco y deja evaporar. Reserva 

Salpimenta ligeramente el pez espada.

Colócalo en la sartén con una gota de Aove y cocina 2–3 minutos por lado.Debe quedar jugoso. Ajusta de sal y pimienta si fuera necesario . 

Termina con perejil picado  y ralladura  de limón. Riega el pescado con la salsa reservada y dale un toque de calor . Sirve inmediatamente . 

Puedes acompañarlo de una patata al vapor o  de unas verduras salteadas o de las dos cosas

Es una receta deliciosa y muy fácil de preparar así que no dudes en ponerte con ella y regalate un poquito de felicidad marina siciliana  servida  en un plato  .Serás feliz.

          


                                                                     ¡Hasta pronto !


martes, 30 de diciembre de 2025

Vieiras Saint Jacques ,Galicia y el Camino

    

La receta que hoy te traigo viene con historia, my friend. Una historia que a mí, como gallega, me emociona especialmente, porque habla de la conexión entre la vieira Saint-Jacques, el Camino de Santiago y Galicia. Además es el último post del año 2025 y es el número 255 de post publicados en este blog ¡Como no iba a celebrarlo con una receta repleta de simbología ! 

En francés, coquille Saint-Jacques significa literalmente vieira, pero también da nombre a una forma clásica de preparación: la vieira cocinada y servida en su propia concha con una salsa cremosa y  ligada desde hace siglos a la tradición jacobea.Desde la Edad Media, la concha de vieira está íntimamente ligada a Santiago Apóstol (Saint-Jacques en francés) y al Camino que lleva hasta Compostela.De ahí que la vieira, símbolo del Camino de Santiago, haya quedado unida para siempre a su nombre.

Desde la Edad Media, los peregrinos que llegaban a Santiago de Compostela regresaban a casa con una concha de vieira colgada del manto. Era la prueba física de haber completado el Camino.

Galicia, con sus rías generosas, convirtió ese símbolo en producto culinario , y de ahí nace una unión perfecta entre mar, fe y cocina.Con el tiempo, la vieira pasó de colgarse del hábito a servirse en la mesa y  siempre en su concha, como homenaje a su origen. Porque la vieira no es solo un marisco: es símbolo, camino y memoria.

En Francia se popularizó la preparación à la Saint-Jacques y yo te traigo dos versiones: la clásica sin gratinar que es mi favorita, y la gratinada, más conocida.

                                                           Ingredientes 

*8 vieiras grandes con su coral 

*2 chalotas pequeñas, muy picadas

*30 g de mantequilla

*100 ml de vino blanco 

*Un chorrito de zumo de limón

*1 cucharadita de ralladura de limón

*150 ml de nata líquida para cocinar

*Medio vaso de caldo de pescado

*1 yema de huevo

*Unas hebras de azafrán

*Sal fina

*Pimienta blanca y negra

*Aceite de oliva virgen extra

*Huevas de lumpo (para terminar)

*Cebollino fresco 

                                                                      Preparación

En una sartén amplia, derrite la mantequilla a fuego suave.Sofríe la chalota lentamente, sin que tome color. Añade el vino blanco y deja reducir hasta que casi evapore. Incorpora el zumo de limón y un chorrito de caldo de pescado.

Agrega la nata y las hebras de azafrán. Cocina a fuego bajo hasta obtener una salsa ligada y sedosa. Ajusta de sal y pimientas. Añade la ralladura de limón Retira del fuego y añade la yema de huevo batiendo con suavidad, para que emulsione.Obtendrás una salsa deliciosa , cremosa y envolvente.

Seca bien las vieiras. Márcalas en sartén muy caliente con unas gotas de aceite:

30–40 segundos por lado, solo para dorarlas ligeramente. Deben quedar jugosas. Sal fina y pelín pimienta negra .

Coloca las vieiras en su concha, napa con la salsa caliente y termina con unas huevas de lumpo en el centro ( opcional pero lo van de fábula ).

Sirve inmediatamente y se feliz .

       

                            

          

En la  versión gratinada,sigue todo el proceso anterior y añade por encima:

Un poco de pan rallado fino

Queso Emmental o Gruyère rallado .

Gratina 6–7 minutos, lo justo para dorar sin secar la vieira. Opcional: añade unos champiñones salteados previamente en mantequilla y perfumados con tomillo.

 







Está receta de vieiras en cualquiera de sus versiones te encantará my friend . Personalmente adoro las vieiras y concretamente las vieiras a las Rias Baixas o a la gallega están muy arriba en mi ranking de platos favoritos  pero estas vieras Saint Jacques me parecen una auténtica delicia .  También decirte que siempre he pensado que un  molusco que vive en el interior de una concha tan hermosa tiene que ser una exquisitez   .Y si , lo es y mucho . 

Me despido hasta el año que viene y te deseo una muy feliz salida  de año viejo y mejor entrada en 2026 . 
Prometo publicar nada más empezar el nuevo año . Eso está hecho ! 

                         ¡Hasta pronto !