viernes, 12 de abril de 2013

Casqueria fina y terapia culinaria dándole a la lengua...



Sitofobia y Mageiricofobia  ¡Hala ahí queda eso! Puede ser que estas palabras te suenen a película de Harry Potter como mínimo... pero realmente son los términos utilizados para definir dos tipos de fobias que desgraciadamente padecen algunas personas...más de las que te imaginas...

La fobia a comer o a los alimentos se denomina  Sitofobia o Ciborofobia.El término Sitofobia que designa a este tipo de fobia viene del griego “sito” que significa comida, y de “phobos” que significa temor o miedo.Por su parte la Mageirocofobia se define como un persistente, anormal y injustificado miedo a cocinar o preparar alimentos.
Me dice la de la bata blanca que la única formula o por lo menos la más efectiva para el tratamiento de las fobias y miedos irracionales es la terapia cognitivo-conductual que implica desde luego un progresivo acercamiento a la situación u objeto de la fobia, utilizando ciertas estrategias pero siempre enfrentándose a la realidad . Tiendo a hacerle caso a la de la bata en estos terrenos...pero eso si, con mi particular forma de hacer...

En fin ,pensando ...pensando se me ocurrió que si yo tuviera que tratar una sitofobia o una mageiricofobia con terapia de afrontamiento ,una lengua de ternera resultaría perfecta. Si,si... una lengua de ternera cuyo aspecto tan poco atractivo ,así en crudo, impone a mucha gente tanto a la hora de comerla como de cocinarla...
Además me reconozco fan total de la Casquería Fina como le llamo yo y te aseguro que en el amplio mundo casqueril la lengua de ternera destaca por su fantástica textura ,su jugosidad y su agradable sabor.Decididamente aun cuando hay bastantes y riquísimas recetas dándole a la lengua (tanto de ternera,de cerdo,de cordero...) hay una que para este momento terapéutico culinario resulta ideal : lengua de ternera en dulce ...por aquello de ponerle al temita fóbico un poco de ¡azúcar!

Y manos a la obra ¡dándole a la lengua y  superando cualquier atisbo de repulsión a la hora de rascar y despellejar ese cuerpo casqueril como comienzo de la terapia!


                       Francamente,tal cual un feto del pato Donald,oye...



Pero si respiras hondo y lentamente ...le pones interés,te das tiempo... vences tus reparos y te atreves con la manipulación podrás lograr algo tan apetecible como esto:




 
¡ Nada que ver !.Te sentirás triunfante con la transformación.
 
 
                            
 El punto agridulce va muy bien a esta carne.Te sorprenderás gratamente a la hora de degustarla con esta preparación.
 



                             Aquí te dejo la receta completa:





Me dice la de la bata blanca que me dedique a mis cosas,que le de
a la lengua pero que las terapias se las deje a ella...Bueno no voy a discutir...Lo único que puedo decir es que sin necesidad de padecer ni Sitofobia ni Mageiricofobia (menos mal que no padezco ni una ni otra) es una pena que nos dejemos llevar por el aspecto de un alimento como excusa para no probarlo...¡Lo que se pierden algun@S !
 
 
Y para terminar este post de elogio a la lengua y la casquería fina te dejo este tema  que me encanta y  te recomiendo como fondo  musical a la hora de preparar o degustar con satisfacción tu momento ¨ dándole a la lengua ¨