¿Berenjenas y chocolate? Pues sí, my friend. Y es una combinación exquisita, te lo digo.
Si nunca has probado este postre, probablemente pienses que va a saber a berenjena. Y, sin embargo, no es así. La berenjena aporta textura y una cremosidad sorprendente, pero su sabor prácticamente desaparece. Tanto en la receta tradicional como en esta versión, el protagonismo lo tienen el chocolate, los cítricos y los aromas del conjunto.
Las Melanzane al Cioccolato forman parte del patrimonio gastronómico de la Costiera Amalfitana. Aunque existen distintas teorías sobre su origen (algunas las atribuyen a antiguos conventos de la zona), todas coinciden en que es un postre profundamente ligado al Ferragosto, la gran fiesta del verano italiano que se celebra cada 15 de agosto. En localidades como Maiori o Minori sigue siendo habitual encontrarlo en las mesas familiares durante esos días de celebración.
Descubrí las melanzane al cioccolato durante un viaje, hace ya cuatro años, por la hermosa Costiera Amalfitana. Las probé en Amalfi y me sorprendieron gratamente, aunque tengo que decirte que, en cuanto las probé, también pensé en montarme mi propia versión al llegar a casa.
Hoy, en pleno verano y muy cerca de la fecha del Ferragosto en Italia, comparto contigo mi humilde interpretación de la receta tradicional.
Es una versión más ligera, sin rebozados, sin frutas escarchadas y dejando que el chocolate, la naranja y la berenjena sean los únicos protagonistas de este postre tan especial.
La versión original reboza la berenjena en harina y a veces también en huevo antes de freírla, por lo que resulta algo más contundente. También lleva variedad de frutas escarchadas, y yo no soy especialmente aficionada a ellas. Prefiero, además, una ganache clásica y más fina a la crema de chocolate tradicional. También suelen añadirse galletas Amaretti para aportar un toque crujiente, pero yo he decidido prescindir de ellas.
Aunque mi versión es más sencilla y ligera, conserva intacta, a mi manera de ver, el alma de las Melanzane al cioccolato amalfitanas.
Es mi homenaje particular a una zona de Italia en la que fui muy feliz y a un postre que me sorprendió muy gratamente y por eso quise que formase parte de mi personal cuaderno de bitácora recetil . Esto es Emococina .
Evidentemente, antes de apostar por mi versión partí de la receta original y fui modificándola poco a poco hasta llegar a donde yo quería llegar. Al final de este post encontrarás también imágenes de la receta tradicional que preparé en dos o tres ocasiones.
A la hora de presentarlo puedes hacerlo en una fuente honda, como las que utilizarías para una lasaña, colocando la berenjena en capas, o preparar versiones individuales.
Yo suelo preparar un pírex grande con las berenjenas ya montadas individualmente, dejando la separación necesaria entre ellas. Así solo tengo que pasarlas a cada plato antes de llevarlas a la mesa. Como el chocolate estará frío y sólido, utilizo un cuchillo mojado para separarlas de la fuente y montar cada plato. Me gusta más esta presentación pero si optas por la presentación tipo lasaña también estará estupendo ,eso sí que la fuente sea bonita y apta para llevar a la mesa . Como estará muy frío será fácil cortar porciones individuales .
Ingredientes
2 berenjenas grandes
Aceite de oliva suave para dorar las berenjenas
200 ml de nata para montar
200 g de chocolate para fundir, 70 % cacao
30 g de mantequilla
Ralladura de una naranja grande
1 cucharada de postre de Limoncello (opcional, pero le da un puntazo)
Un puñado de almendras tostadas picadas
Para acompañar
Nata montada o un helado de vainilla, de yogur, de nata...
A mí me encanta presentarlo con mi helado casero de mascarpone y nata. Creo que han nacido para disfrutarse juntos.
Preparación
Lava las berenjenas, sécalas y córtalas en rodajas de aproximadamente un centímetro, con la piel.
Al cocinarlas en la plancha perderán parte de su agua y reducirán ligeramente su grosor, quedando tiernas y con la consistencia perfecta para montar las capas.
Añade un poco de sal y déjalas reposar durante unos 30 minutos. Después, lávalas de nuevo y sécalas muy bien.
Prepáralas en tandas, a la plancha y con aceite de oliva suave, añadiendo más aceite según lo necesites, hasta que estén tiernas. Déjalas escurrir sobre papel absorbente.
Para preparar la ganache, calienta la nata sin que llegue a hervir. Retírala del fuego, añade el chocolate troceado y déjalo reposar un par de minutos.
Remueve hasta obtener una crema lisa y brillante e incorpora la mantequilla. Finalmente, añade el Limoncello y mezcla suavemente con una lengua pastelera.
Monta el postre alternando capas de berenjena y una fina capa de ganache. Espolvorea cada capa muy ligeramente con ralladura de naranja
No conviene poner demasiado chocolate; el equilibrio está precisamente en conseguir que cada ingrediente conserve su protagonismo.
Termina con una capa de chocolate algo más generosa, añade más ralladura de naranja y termina con un toque de almendras tostadas picadas.
Introduce en la nevera durante al menos seis horas. Yo lo dejo toda la noche.
Este postre está todavía más rico cuando ha reposado. Los sabores se integran y el contraste entre la berenjena, el chocolate y la naranja resulta aún más intenso.
Como te contaba antes, yo suelo preparar un pírex grande con las berenjenas ya montadas individualmente, dejando una pequeña separación entre ellas. Así solo tengo que pasarlas a cada plato antes de llevarlas a la mesa. Como el chocolate estará frío y sólido, utilizo un cuchillo mojado para separarlas del pírex.
Sirve acompañado de helado o de nata montada. Es la compañía perfecta.
Y, si quieres completar la experiencia al máximo, sírvete además un chupito de Limoncello bien frío.
¡Viajarás a la bella Costiera Amalfitana seguro!
Como te dije al inicio de este post, esta receta es mi versión de las melanzane al cioccolato amalfitanas, pero no quiero despedirme sin mostrarte cómo sería la presentación de este postre si decides prepararlo siguiendo la receta tradicional de la Costiera Amalfitana.
Hace tres años, en Navidad, fue uno de los postres que llevé a la mesa siguiendo la receta tradicional tal cual.
Lo serví presentado como una lasaña dulce, con cobertura de frutos secos y frutas confitadas. La crema de chocolate, mucho más contundente, llevaba cacao, leche y algo de Maizena. También llevaba bizcochos Amaretti.
Disfruté mucho preparándolo y me gustó su sabor, prácticamente idéntico al que probé en Italia.
Resulta muy intenso y perfumado y está realmente rico. Pero mi versión más sencilla, la que hoy te traigo y la que preparo desde que decidí simplificar el asunto, me hace mucho más feliz.
Naturalmente, es una cuestión de gusto muy personal. Así que, si te decides por la versión tradicional, no dudes en prepararla. Hay bastantes recetas en las redes que te la explican con más detalle.
Yo, por mi parte, me quedo con esta.
Te animo a preparar este postre diferente y delicioso, donde la berenjena, vestida de chocolate, se convierte en un bocado exquisito.
Por cierto, hoy es el día del Eclipse total en España así que esta receta es muy oportuna : mientras arriba se hace la oscuridad, abajo también tenemos chocolate negro y berenjenas .
¡Hasta pronto, my friend!



















































