jueves, 16 de julio de 2026

Sarde a beccafico (Sardinas rellenas a la siciliana)

          



En mi viaje a Sicilia el pasado Otoño recorriendo los mercados con los  puestos de comida callejera tato en  Catania como de Palermo, me llamaron la atención los cientos de fuentes con sardinas enrolladas que la gente pedía sin parar . Reconozco que soy bastante escrupulosa a la hora de probar comida callejera, aunque me apasiona descubrir la gastronomía local. En algunos puestos, la falta de limpieza, el calor, el polvo o las moscas no invitaban precisamente a hacer cola. Pero, si buscas con calma, siempre acabas encontrando ese pequeño rincón que inspira confianza.

Y así fue. Como no podía ser de otra manera, esta menda también tuvo que pedir una ración. ¡Menuda sorpresa! Mis papilas gustativas, my friend, todavía me lo agradecen. Fue amor al primer bocado.Una mezcla de sabores sorprendente pero exquisita . Muy mediterránea y muy siciliana . Para una gallega como yo acostumbrada a comer sardinas descubrir nuevas recetas para preparar con ellas resulta muy estimulante .

En otro post de este blog se encuentra también una receta francesa (de la Provenza) que tiene a las sardinas como protagonistas y que tampoco tiene desperdicio . Al contrario ¡es toda una delicia !  Si te apetece echarle un vistazo solo tienes que hacer click en este enlace y llegaras a la receta de las Sardinas a la manera de la Provenza.

Pero regresemos a Sicilia donde nace esta  receta con una historia que no me puede gustar más . 

Los beccafico eran unos pájaros pequeñitos y golosos (les encantaban los higos) muy apreciados en la mesa de la nobleza siciliana durante siglos. Se preparaban rellenos con una especie de farsa perfumada ,algo dulce y muy  jugosa ¡ Eran todo un lujo delicioso ! Pero claro, los pescadores y familias humildes no podían permitirse semejante manjar,así que hicieron lo que hace siempre la cocina popular: tirar del ingenio y crear una variante del plato con mucha sabiduría.Sustituyeron el pajarito  por algo abundante, barato y procedente del mar: la sardina. 

La rellenaron con una mezcla que recordaba el sabor goloso del beccafico —pan, uvas pasas, piñones, naranja, especias— y como resultaron verdaderamente  deliciosas la receta paso a formar parte del recetario siciliano  más tradicional 

Hoy es un plato icónico, un símbolo de la cocina siciliana y una maravilla de "receta pobre" que te hará muy feliz .


                                           Ingredientes y Preparación  

*12 sardinas frescas, limpias, abiertas en libro, sin espina central

*80 g de pan rallado  (mejor tostado ligeramente)

*30 g de piñones

*50 g de pasas (corinto o sultanas remojadas)

*1 diente de ajo ,grande muy picado

*Cuatro o cinco anchoas picadas 

* hojas de laurel

*Perejil picado

*Zumo de 1 naranja y un poco de ralladura

*Aove 

*Sal y pimienta negra

*Rodajitas de limón  y hojas de laurel troceadas .  


En una sartén, tuesta ligeramente el pan rallado y reserva.

En un cuenco el ajo muy picado, las anchoas ligeramente picadas ,los piñones, las pasas previamente hidratadas y ligeramente picadas , el perejil picado  la ralladura de naranja y un chorrito de su zumo. Salpimenta al gusto y remueve bien hasta obtener un relleno muy aromático.

Machaca ligeramente la mezcla en un mortero para que los sabores se integren sin llegar a hacer una pasta. Incorpora el pan rallado tostado y termina añadiendo unas gotas de AOVE. Mezcla con las manos —impolutas, por supuesto— hasta obtener una farsa jugosa.

Coloca cada sardina abierta con la piel hacia abajo. Pon una cucharadita generosa de relleno  y enróllala sobre sí misma formando un pequeño rollito. Sujétalo con uno o dos  palillos.

Dispón los rollitos en una fuente de horno, bien juntos, e intercala entre ellos alguna hoja de laurel y unas rodajitas de limón.

Mezcla el resto del  zumo de naranja con un buen chorro de AOVE y un poquito de sal y riega con ello las sardinas. Espolvorea con un poquito más de pan rallado.  

Hornea a 180 ° en horno precalentado por arriba y por abajo  durante 15-18 minutos, hasta que las sardinas estén hechas pero continúen jugosas.

No las seques. La magia de esta receta está precisamente en ese interior húmedo, fragante y lleno de matices.

Se pueden disfrutar templadas o frías y, te lo aseguro, son uno de esos bocados que sorprenden desde el primer instante. 



















            




Ya lo sabes, my friend . Estamos en Verano ,las sardinas en época y está receta siciliana es una exquisitez y bien fácil . No esperes más y ponte con ella .  

                                                           ¡Sigamos veraneando ! 

martes, 7 de julio de 2026

Orzo caldoso con mejillones



El orzo es una pasta elaborada con trigo duro que, debido a su forma alargada, recuerda tanto a un grano de arroz como a un grano de cebada.

Precisamente de ahí procede su nombre. En italiano, orzo significa "cebada", mientras que risoni podría traducirse como "grandes granos de arroz". Ambos nombres hacen referencia a su peculiar forma y en Italia se utilizan indistintamente, 

Muy popular en la cocina italiana y mediterránea, el orzo admite múltiples preparaciones: desde sopas y ensaladas hasta platos melosos que recuerdan a un risotto. En esta ocasión he querido combinarlo con uno de los productos más emblemáticos de nuestra tierra, los maravillosos mejillones gallegos, haciendo  un plato sencillo, reconfortante y lleno de sabor a mar.

Confieso que esta receta nació casi como un juego culinario. Podría haberlo preparado perfectamente con arroz como suelo hacer pero ese día quise sustituirlo por orzo. El resultado me conquistó desde el primer bocado: una textura melosa y delicada que absorbe todo el sabor del mejillón y convierte un plato sencillo en algo verdaderamente especial y exquisito .

Si no encuentras orzo, no te preocupes Aunque cada vez es más fácil localizarlo en supermercados y tiendas especializadas, todavía no está disponible en todas partes. Esta receta puede prepararse igualmente con arroz o sustituir el orzo por alguna pasta pequeña para sopa, como la conocida pasta tipo piñón muy similar al orzo en forma y textura. En Portugal compro paquetitos de pasta  que allí llaman risone y me gusta tener en casa por si no encuentro orzo . Al final, lo importante es dejar que el sabor del mar impregne cada cucharada. Porque está receta pide cuchara my friend...


             Ingredientes y Preparación 

*2 ,5 kg de mejillones gallegos

*250 g de orzo o risone

*Media cebolla grande 

*2 dientes de ajo libres de gérmen

*1 pimiento verde italiano pequeño y poquito de pimiento rojo ( opcional ) 

*Aceite de oliva virgen extra

*Un vaso grande de vino blanco ( la mitad para abrir mejillones y la otra mitad para añadir al orzo).

*2 hojas de laurel

*1 cucharada sopera  rasa de pimentón de la Vera

*1 vaso  grande de caldo de pescado (puede ser comprado de la mejor calidad posible)

*Perejil fresco picado

*Sal (poquísima) 


Limpiamos los mejillones bajo el grifo con agua fría y procedemos a sacar las barbas . Para ello sujetamos el mejillón con una mano y con la otra tiramos de la barbacoa los dedos siempre en dirección hacia la "bisagra " del mejillón.  Colocamos en una olla junto con el vino blanco y las hojas de laurel. Tapamos y cocinamos hasta que se abran.

Retiramos los mejillones de sus conchas reservando unas cuantas piezas enteras para la decoración final. 

Colamos cuidadosamente el líquido resultante de la cocción que será bastante  y lo reservamos.

En una cazuela amplia o tartera calentamos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Añadimos la cebolla  , el ajo y el pimiento verde finamente picados. Salamos muy,muy  ligeramente . Apenas un toque ya   debemos usar muy poca sal para esta receta porque el agua de abrir los mejillones ya se la aporta .  Pochamos a fuego suave hasta que las verduras estén tiernas.

Incorporamos el orzo y lo rehogamos durante un par de minutos junto al sofrito.

Añadimos aproximadamente la mitad del caldo de cocción de los mejillones y dejamos cocinar unos diez minutos.

Incorporamos los mejillones sin concha, el pimentón de la Vera y mezclamos bien.

Agregamos el vaso de caldo de pescado y el resto del caldo reservado de los mejillones. Cocinamos otros diez minutos a fuego suave.

El conjunto  debe quedar meloso y  caldoso. Apagamos el fuego, tapamos y dejamos reposar unos minutos antes de servir 

Servimos espolvoreando perejil fresco picado y decoramos con los mejillones reservados en sus conchas.

Es un combinación maravillosa que no debes perderte ,my friend . 

Puro mar ,puro sabor ,pura felicidad . 

Ahora en Verano los mejillones de mi tierra son parte habitual de mi cocina ( me vuelven loca ) y concretamente este platazo es un imprescindible . Ya estoy salivando si pienso en el ¡ Ahins ! 

Ok







                             ¡Hasta pronto ! 

martes, 9 de junio de 2026

Atún rojo marinado con huevos fritos y patatas chips



Un plato que me encanta y que sabe a casa —y más concretamente a casa gallega— es el que lleva huevos fritos, patatas y zorza.

Esta trilogía culinaria es auténtico patrimonio emocional gallego además de estar absolutamente maravillosa.

Mientras preparaba este plato que hoy te traigo , pensé que, en el fondo, aquello tenía algo de zorza … pero marinera.

Una especie de “zorza del mar” preparada con atún rojo en lugar de taquitos de carne de cerdo y con un “adobo diferente”, ya que en vez del clásico aliño de ajo, aceite y pimentón lleva un marinado propio del tartar de pescado.

El atún rojo, con un aliño delicioso, unido a unos huevos fritos con puntilla y unas patatas chips de las buenas —en mi caso opté por dos fantásticos productos de mi tierra: los huevos de Pazo de Vilane y las patatas chips de Bonilla a la Vista— crea una combinación sencillamente espectacular.

De esas que obligan a cerrar los ojos un segundo cuando todo encaja… y sonreír de pura felicidad.

Y sí, claro que sí: un buen pan para rematar la jugada es absolutamente imprescindible.

                 Ingredientes

  • 500 g de atún rojo muy fresco

  • 4 cucharadas soperas de salsa de soja

  • 4 cucharadas soperas de AOVE (aceite de oliva virgen extra)

  • 1 cucharadita de café de aceite de sésamo

  • 1 cucharada sopera de mostaza a la antigua

  • 1 cucharada de postre de miel de caña

  • 1 cucharada sopera colmada de cebollino fresco picado

  • Ralladura de una lima

  • Pimienta negra recién molida

  • Huevos de gallinas felices (yo utilicé Pazo de Vilane)

  • Patatas chips (yo opté por Bonilla a la Vista)

                      Preparación

Cortar el atún rojo en pequeños dados con un cuchillo bien afilado.

En un bol aparte, mezclar la salsa de soja, el AOVE, el aceite de sésamo, la mostaza a la antigua, la miel de caña, el cebollino fresco picado, la ralladura de lima y un poco de pimienta negra.

Añadir el atún y mezclar suavemente para que quede bien impregnado del aliño. Tapar y dejar marinar en frío unos 30 minutos.

Mientras tanto, freír los huevos procurando que la clara quede bien hecha y crujiente en los bordes, formando una buena puntilla, mientras la yema permanece cremosa.

Servir el atún acompañado de los huevos recién fritos y unas buenas patatas chips. ¡Un auténtico espectáculo y una felicidad máxima  ! 

                                                                             

                                 




      

Mira qué cosa más rica y apetecible…¿De verdad te vas a resistir a prepararlo?



                   ¡Hasta pronto my friend !                                           

sábado, 23 de mayo de 2026

Espárragos blancos a la florentina

En el post anterior te propuse una receta de espárragos trigueros a la manera de la Toscana. Y sí, en Italia la combinación de espárragos con huevo y queso es muy apreciada y muy típica de esta región tan hermosa.

Lo mismo pasa con las espinacas. Su presencia es tan habitual que incluso existe el término culinario "a la florentina" para referirse a platos que incluyen esta verdura, a menudo acompañados de salsa bechamel o/y queso. Es el caso de la receta de hoy ,my friend.  

Fue Catalina de Médici, natural de Florencia, quien al casarse con Enrique II de Francia llevó consigo a la corte francesa ciertas costumbres ligadas a la mesa y a la gastronomía italiana, además de su conocida afición por las espinacas y los espárragos. Estamos hablando del siglo XVI y del pleno Renacimiento.Sin embargo, fue en Francia donde terminó consolidándose la receta de espárragos “a la florentina”, llamados así precisamente por el origen florentino de Catalina.La técnica —con bechamel incluida y gratinado final— es claramente francesa, aunque el alma y la inspiración de la receta han sido y siguen siendo profundamente italianas.

Una receta deliciosa para preparar con espárragos blancos frescos o con espárragos verdes trigueros . También lo podemos hacer con buenos espárragos en conserva pero sin duda en temporada vale la pena optar por el producto fresco .

Y vamos con la receta en mi caso y para esta ocasión ,utilizando espléndidos espárragos blancos frescos de Tolosa de Duero en Valladolid . Estos espárragos están en temporada y son una maravilla gastronómica que me encanta disfrutar en casa . 

                                                              Ingredientes 

* Espárragos: espárragos blancos gruesos pueden ser frescos cocidos en casa  o de conserva extra ( 8/ 10 unidades) Si los consigues frescos ,tienen que pelar cada pieza para eliminar la corteza leñosa y la base  Se pelan muy bien con un pelador de hortalizas poniéndolos de pie y de arriba hacia abajo librando la yema del espárragos. Se cuecen en agua hirviendo con sal entre 15 y 20 minutos según calibre . Antes de cualquier preparación conviene sacarlos bien  con papel absorbente. 

* Espinacas: 400g de espinacas frescas.

*Queso: 50g de queso Parmesano ,Gruyère o Emmental rallado. Si te gusta el toque  ahumado un San Simon da Costa es perfecto . 

*Para la Bechamel: 30g de mantequilla, 30g de harina, 400ml de leche, sal, pimienta y nuez moscada.

                                                      Preparación

La base de espinacas (El origen italiano)En una sartén con un chorrito de aceite o un poco de mantequilla, saltea las espinacas frescas hasta que reduzcan su volumen. Escúrrelas muy bien para eliminar el exceso de agua . Salpimienta y añade una pizca de nuez moscada

La Bechamel (La técnica francesa)Derrite la mantequilla en un cazo, añade la harina y cocina un minuto sin dejar de remover.Vierte la leche poco a poco mientras bates con varillas para evitar grumos.Cocina a fuego lento unos 8-10 minutos hasta que espese. Ajusta de sal y pimienta.

En una fuente para horno, extiende la cama de espinacas salteadas.Coloca los espárragos blancos bien secos encima de las espinacas.Cubre generosamente con la salsa bechamel.Espolvorea el queso rallado por encima.

Una pequeña variante que me gusta hacer es preparar directamente la bechamel de espinacas .Lo que hago saltear brevemente las espinacas ,picarlas y añadirlas en los últimos minutos de cocción de la bechamel . Así obtengo una bechamel de espinacas que utilizo de base para los espárragos y también para cubrirlos.  Introduce en el horno en función gratinar (200°C) durante unos 12 minutos, hasta que la superficie esté dorada y forme una costra crujiente.

Está receta deliciosa la puedes preparar no solo en temporada de espárragos cuando puedes conseguirlos frescos si no también en cualquier momento del año utilizando espárragos en conserva de los extra. Por supuesto también puedes utilizar trigueros en lugar de blancos . 








Y como en esta casa nos gusta viajar… pero también volver, aproveché parte de la receta para preparar una pequeña versión galleguizada en forma de tosta.

Pan crujiente, una base de espinacas con bechamel , un buen espárrago blanco y abundante queso San Simón da Costa fundiéndose por encima al hornear .Toque de pimentón de la Vera picante y ¡listo ! Italia, Francia y Galicia compartiendo mesa. Y la verdad… el resultado no pudo ser más delicioso. Mis tres cocinas de referencia juntas ¡Pura Felicidad ! 



¡Hasta pronto ! 

miércoles, 20 de mayo de 2026

Espárragos trigueros a la manera de la Toscana en sartén



 



Los espárragos trigueros en la Toscana, conocidos localmente como asparagi selvatici, crecen de forma silvestre en los campos y su periodo de recolección es primaveral y muy corto. Quizá por eso son tan valorados.
A la hora de preparar espárragos en Italia —tanto trigueros como blancos— existen muchísimas recetas:en  risottos, lasañas, salteados con pasta ,en cremas , frittatas...
La receta que hoy te traigo es sencilla y deliciosa. En ella utilizaremos espárragos trigueros que, aunque no proceden de la Toscana sino de España, están preparados tal y como podrías saborearlos en cualquier pequeño pueblo toscano en primavera.
Eso sí, resueltos de una forma más directa y sencilla, porque aquí todo sucede en una sola sartén.
Por eso, podríamos llamarla y yo así lo hago, espárragos a la manera de la Toscana en sartén 


                     Ingredientes

*Espárragos trigueros un par de manojos libres de la base leñosa 

*AOVE (aceite de oliva virgen extra)

*Sal

*Pimienta negra recién molida

*Parmigiano Reggiano en lascas o un Grana Padano (10O gr) 

Huevos ( un par de ellos por comensal) 

                           Preparación

Lavar los espárragos, cortar la parte leñosa y secarlos bien.

En una sartén amplia, añadir un buen chorro de AOVE y saltear los espárragos, moviéndolos para que se doren ligeramente por todos los lados.

Unos 3–4 minutos por cada lado.

Salpimentar.

A continuación, añadir un vaso  de agua, tapar y dejar que se estofen a fuego medio-suave durante unos 10–12 minutos, hasta que estén tiernos y jugosos  .Y aquí empieza la magia: destapar, añadir lascas generosas de Parmigiano y cascar los huevos directamente sobre los espárragos y el queso . Un poquito más de queso y  tapar de nuevo.En un dos o  tres minutos el vapor hará su trabajo: el queso se funde y los huevos se cuajan .La clara debe quedar hecha y la yema, cremosa.

Destapar, sonreír,relamerse … y servir inmediatamente.

Te aseguro que serás feliz .Yo, cada vez que los preparo, me traslado inmediatamente a la Toscana… y eso, para mí, es maravilloso. 







                ¡  Hasta pronto my friend ! 

               






viernes, 24 de abril de 2026

Lattaiolo: la dulce sencillez cremosa de la Toscana

 


El Lattaiolo nace en la Toscana rural, en la cocina de campo y de casa. Su nombre viene de latte (leche), y ya dice mucho: es un postre donde la leche es protagonista absoluta.

En origen, no era un postre de fiesta, sino un dulce de diario en casas campesinas. Lleva ingredientes básicos —leche, huevos y azúcar— y no puede ser más sencillo.

El Lattaiolo toscano es muy parecido a nuestra leche asada: misma base de leche, huevos y azúcar, con pequeñas diferencias según la tradición (en la Toscana a veces se le incorporan pasas). Podría decirse que es la misma receta contada en dos idiomas.

Yo estoy encantada porque, como ya te dije en otras ocasiones, en otra vida fui italiana nacida en la Toscana… así que me apetecía que esta receta estuviera en mi blog . Además, es un claro ejemplo de esas recetas que transforman lo sencillo en algo especial.

Podría decirse que el Lattaiolo está entre un flan y un pudin, pero no encaja del todo en ninguna categoría. No es flan (no lleva caramelo e incorpora un poquito de harina) y tampoco es un pudin clásico. Es algo intermedio, muy propio de la tradición italiana.

Su textura es suave y cremosa, ligeramente firme, con cuerpo pero delicada. El profundo sabor a la leche, los toques cítricos, la canela y el punto de nuez moscada lo perfuman y le dan presencia.

Es también un postre de tiempo: de horno lento, de reposo, de comer frío… un postre que necesita esperar y que, precisamente por eso, se disfruta más.

Es un postre tranquilo. De los que no compiten ni impresionan. De los que saben a campo y a casa. De los que se disfrutan y se recuerdan. Quizá porque no intenta ser nada que no es. O quizá porque, como tantas cosas importantes, está hecho con buenos y sencillos productos que solemos tener en casa.

Está hecho con mimo y sin complicaciones. Siempre sale igual y nunca defrauda si se sigue el proceso paso a paso.

¡Vamos pues con la receta!

                          Ingredientes

1 litro de leche entera (mejor fresca de botella)

6 huevos

150 g de azúcar

1 cucharada sopera rasa de harina

Corteza de naranja

Corteza de limón

1 palo de canela

Una pizca de nuez moscada

Una pizca de sal

Preparación

Calentar la leche con las cortezas, la canela y la nuez moscada. Retirar del fuego cuando empiece a hervir. Tapar, dejar infusionar, colar y dejar enfriar completamente.

Mezclar el azúcar con la harina y añadir a los huevos (ligeramente batidos). Batir suavemente y colar la mezcla.

Incorporar poco a poco la leche fría y colada a la mezcla de huevos.

Verter en un molde de cake forrado con papel vegetal.

Hornear al baño maría a 170 ºC durante unos 70 minutos. Debe quedar cuajado, con un ligero temblor en el centro.

Enfriar completamente, primero a temperatura ambiente y después en la nevera, sin desmoldar, un mínimo de cuatro o cinco horas (mejor de un día para otro).

Desmoldar en una fuente y espolvorear azúcar glas por toda la superficie. Servir entero o en porciones. Acompañado de frutos rojos es una auténtica exquisitez.





Ahora que en la Toscana también es primavera, me apoyo en la Emococina y me imagino en un día de campo en cualquier rincón del Valle del Chianti, disfrutando de una buena porción de Lattaiolo acompañado de frutos rojos… ¡Felicità máxima! . 

Abro los ojos y regreso a la primavera do Val Miñor, en Galicia —el sitio de mi recreo—, y me preparo para disfrutar de uno de esos momentos en los que la Tranquilidad Alegre se concentra en un postre. 

Es primavera, my friend: en la Toscana, en España, en tu casa…

¿No te apetece un Lattaiolo?



                 ¡ Hasta pronto my friend !