Ingredientes
Para los tomates
*8 /10 Tomates medianos, en su punto justo de madurez. Las variedades que te recomiendo son el mar azul, ,el tomate negro o el tomate Raf. Tienen un tamaño ideal y son carnosos y perfectos para esta receta. El corazón de buey(untoate extraordinario cuando está en su punto ) o el tomate rosa de Barbastro también podrían ser si encuentras ejemplares medianos cosa no muy habitual.
*Aceite de oliva virgen extra
*chorrito de vinagre balsámico de Módena
*Un par de dientes de ajo muy picados
*Sal
*Pimienta negra recién molida
*cucharadita de azúcar
*vueltas de molinillo de especias italianas
Para la crema de queso
*200 gr de ricotta
*100 grde Parmigiano Reggiano recién rallado
*Un poco de Pecorino Romano rallado (opcional)
*Un buen puñado de hojas de albahaca fresca, muy picadas
*Ralladura de medio limón grande
*Unas gotas de zumo de limón
*Aceite de oliva virgen extra
*Sal y pimienta negra
*Una cama de hojas de rúcula es una base perfecta .
Preparación
Lava bien los tomates y sécalos. Con un cuchillo, realiza un pequeño corte en la parte superior retirando únicamente la zona del pedúnculo, sin llegar a vaciarlos. Deben permanecer enteros para que conserven toda su jugosidad durante el asado.
Colócalos en pirex o fuente apta para horno.
Prepara el aliño mezclando un buen chorro de aceite de oliva virgen extra con un poco de vinagre balsámico de Módena. Añade sal, pimienta negra recién molida, el ajo muy finamente picado, una pizca de azúcar y unas vueltas de molinillo de especias italianas.
Pincela generosamente los tomates con esta mezcla procurando que el aliño penetre bien por el corte superior.
Hornéalos hasta que estén tiernos y ligeramente caramelizados, pero conservando perfectamente su forma. En mi horno necesitaron aproximadamente 20 minutos (horno precalentado a 200 º arriba y abajo) aunque el tiempo puede variar ligeramente según tamaño de los tomates.
Mientras tanto, prepara la crema de queso.
Mezcla la Ricotta con el Parmigiano Reggiano recién rallado y añade un pequeño toque de Pecorino Romano si deseas un sabor algo más intenso. Incorpora la albahaca fresca muy picada, la ralladura de limón, unas gotas de zumo de limón, un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra.
Remueve hasta obtener una crema suave, aromática y perfectamente integrada.
Para servir, coloca una pequeña cama de rúcula en cada plato, sitúa encima un tomate todavía templado y termina con una generosa cucharada de la crema de Ricotta dejando que se pose encima de cada tomate. Finaliza con un hilo de un buen aceite de oliva virgen extra y, si te apetece, un poco más de pimienta negra recién molida. Lleva más crema a la mesa en cuenco aparte .
Si quieres convertir esta receta en una experiencia única, acompaña con huevos fritos. Al romper la yema y mezclarla con el jugo del tomate asado y la crema de queso, el resultado es absolutamente espectacular. También queda delicioso acompañado de unos tagliatelle frescos o una pasta de tu gusto En el siguiente video podrás ir haciendo boca ...
¡Hasta pronto my friend!


















































